💧AMAO💧
Aina Bonil🌧 El primer sonido de Amao
Había una vez una pequeña gota de lluvia llamada Amao. Vivía entre las nubes, donde el cielo era tan suave como un trozo de algodón lavanda. Amao no era como las demás gotas: mientras todas caían corriendo hacia la tierra, ella prefería quedarse quieta, mirando el mundo desde arriba y escuchando el sonido de la lluvia caer sobre los tejados.
Ese sonido —"amaoto"— era su melodía favorita.

Un día, el viento la empujó sin avisar, y Amao comenzó a descender lentamente, girando como una pluma. En lugar de asustarse, sonrió. "Quizás abajo encuentre el lugar donde nacen los sueños escritos", pensó.
Cayó sobre una ventana abierta y aterrizó justo sobre las páginas de un cuaderno olvidado. El papel absorbió su forma y, poco a poco, la gota se convirtió en algo nuevo: una pequeña criatura de agua y tinta, con ojos curiosos y un corazón lleno de ideas.

—"¿Dónde estoy?" —susurró Amao.
El cuaderno respondió con voz suave:
—"En el mundo de quienes escriben para recordar la calma."
Amao miró a su alrededor. Había lápices dormidos, flores secas, cintas de colores... Todo parecía esperar una historia que aún no se había contado.
Desde entonces, Amao decidió quedarse allí. Cada noche, cuando el mundo duerme, se desliza entre los cuadernos y escribe pensamientos que no se atreven a decirse en voz alta. Los guarda dentro de pequeñas cajas lavanda, llamadas Mystery Box, para que otros corazones puedan descubrirlos.

Y así, cada vez que una persona abre una de esas cajas, escucha —muy bajito— el sonido de la lluvia. El sonido de Amao. El sonido de la calma. 🌙💌